miércoles, agosto 01, 2007
"Aventura, deportes de" en el Pirineo
Hemos ido a Sort, el pueblo de la bruja de oro. Y aparte de tener la administración de lotería más fashion que he visto jamás, este pueblecito es bien conocido en el Pirineo por ser la cuna de los deportes acuáticos como el rafting y el acua-speed.
Un fin de semana de escapada muy recomendable para todos aquellos a los que les guste la montaña. A mí me encanta pero eso de bajarme en balsa por unas aguas bravas no sé si me convencía tanto...sí, ya sé que soy andaluza y se me nota en la medida de las cosas.
Eran aguas bravas de las de agosto cuando por la mañana la presa del pueblo abre un dedo la compuerta. Pero tenéis que entender que allí vestida con traje de buzo, casco y después de varias directrices de "si te caes al río intenta mantenerte a flote" no las tenía todas conmigo. Y allí estábamos, esperando a nuestros compañeros para completar la balsa. Según parecía se trataba de un grupo de 17...uy, uy. O un viaje del inserso o una despedida de soltero. Zas! segunda opción al canto. 17 maromos recién levantados de la juerga de la noche anterior, rezumando alcohol por todos sus poros y con menos ganas de remar que yo. Pero era tarde para correr por el prado con los escarpines de plástico. No había salida digna, así que con la frente muy alta, nudo en el estómago y sonrisa de falsete me apresuré a tomar mi posición en aquella patera para excursionistas.
"Adelante!!" gritaba el guía, y cada uno de nosotros remando para un lado distinto, el bote dando vueltas y el agua salpicando. "He dicho adelante, panda de vagos borrachos. Vamos, más brío que nos damos contra las piedras", ay, ay, ay...¿es posible ahogarse con un palmo de agua? pensaba yo mientras tanto.
Tras varios saltos con nombres tan sugerentes y poco descriptivos como "la lavadora", "el salto del diablo" y no sé cuantas cosas más, empezamos a coordinar remadas y a reirnos de nosotros mismos. Incluso, incluso, a perder todo el miedo y disfrutar con la aventura. Teníais que verme el lunes cuando volvimos a Barcelona hablando con mis amigas. "Sí, chica, el rafting es muy divertido. Anímate y pruébalo". Incluso recomendando la otra actividad del fin de semana: la bicicleta de montaña. Resumiré esta experiencia en "bonitas e idílicas vistas en la montaña, qué putada de cuestas, bajadas de vértigo con los nudillos blancos de tanto frenar y culo dolorido 3 días". Y para todo lo demás....
Hemos ido a Sort, el pueblo de la bruja de oro. Y aparte de tener la administración de lotería más fashion que he visto jamás, este pueblecito es bien conocido en el Pirineo por ser la cuna de los deportes acuáticos como el rafting y el acua-speed.
Un fin de semana de escapada muy recomendable para todos aquellos a los que les guste la montaña. A mí me encanta pero eso de bajarme en balsa por unas aguas bravas no sé si me convencía tanto...sí, ya sé que soy andaluza y se me nota en la medida de las cosas.
Eran aguas bravas de las de agosto cuando por la mañana la presa del pueblo abre un dedo la compuerta. Pero tenéis que entender que allí vestida con traje de buzo, casco y después de varias directrices de "si te caes al río intenta mantenerte a flote" no las tenía todas conmigo. Y allí estábamos, esperando a nuestros compañeros para completar la balsa. Según parecía se trataba de un grupo de 17...uy, uy. O un viaje del inserso o una despedida de soltero. Zas! segunda opción al canto. 17 maromos recién levantados de la juerga de la noche anterior, rezumando alcohol por todos sus poros y con menos ganas de remar que yo. Pero era tarde para correr por el prado con los escarpines de plástico. No había salida digna, así que con la frente muy alta, nudo en el estómago y sonrisa de falsete me apresuré a tomar mi posición en aquella patera para excursionistas.
"Adelante!!" gritaba el guía, y cada uno de nosotros remando para un lado distinto, el bote dando vueltas y el agua salpicando. "He dicho adelante, panda de vagos borrachos. Vamos, más brío que nos damos contra las piedras", ay, ay, ay...¿es posible ahogarse con un palmo de agua? pensaba yo mientras tanto.
Tras varios saltos con nombres tan sugerentes y poco descriptivos como "la lavadora", "el salto del diablo" y no sé cuantas cosas más, empezamos a coordinar remadas y a reirnos de nosotros mismos. Incluso, incluso, a perder todo el miedo y disfrutar con la aventura. Teníais que verme el lunes cuando volvimos a Barcelona hablando con mis amigas. "Sí, chica, el rafting es muy divertido. Anímate y pruébalo". Incluso recomendando la otra actividad del fin de semana: la bicicleta de montaña. Resumiré esta experiencia en "bonitas e idílicas vistas en la montaña, qué putada de cuestas, bajadas de vértigo con los nudillos blancos de tanto frenar y culo dolorido 3 días". Y para todo lo demás....
Por cierto, en esta parte del Pirineo se come de maravilla. Recomendamos el plan a nuestros amigos y damos algunas pistas:
Alojamiento: Hotel Pessets
Comida: en el hotel, y en el pueblo de al lado (Baro) en la Fonda Farré
Paseos: Paseo y baño por el lago de Montcortés, que se llega desde Gerri de la Sal.
Deportes de aventura: Assua; Nero Sport
Alojamiento: Hotel Pessets
Comida: en el hotel, y en el pueblo de al lado (Baro) en la Fonda Farré
Paseos: Paseo y baño por el lago de Montcortés, que se llega desde Gerri de la Sal.
Deportes de aventura: Assua; Nero Sport
